La Casa Blanca confirmó el lunes que el presidente estadounidense, Donald Trump, asistirá a la ceremonia del sorteo del Mundial de fútbol de 2026 el viernes en Washington.
La máxima cita del balompié de 2026 será la primera en celebrarse en tres países y Trump ha dado mucha importancia al hecho de que tenga lugar durante su segunda presidencia.
Estados Unidos será coanfitrión del torneo junto con Canadá y México justo el año en que celebrará su aniversario 250 de independencia.
El sorteo de la primera Copa del Mundo de 48 selecciones se realizará en la sede del prestigioso instituto cultural Kennedy Center, que el mandatario estadounidense busca transformar por considerarlo demasiado progresista.
La ceremonia comenzará a las 14:00 de nuestro país y contará con la presencia de directivos y entrenadores de las selecciones clasificadas.
Estados Unidos fue nombrado coanfitrión de la Copa del Mundo en 2018, durante el primer mandato de Trump, que perdió las elecciones de 2020 frente a Joe Biden, aunque ganó un segundo periodo el año pasado.
Pero este gran espectáculo deportivo no ha escapado a la agitación política provocada por la postura inflexible de Trump en una serie de cuestiones.
El mandatario republicano ha planteado la posibilidad de trasladar los partidos de algunas ciudades estadounidenses anfitrionas, gobernadas por la oposición demócrata, en medio de una campaña contra lo que él denomina delincuencia e inmigración ilegal.
Trump, de 79 años, es amigo y un aliado estrecho del jefe de la FIFA, Gianni Infantino, en la campaña para que los estadounidenses se enamoren de una vez por todas del "soccer".
Con ese propósito, además de la cita mundialista de 2026, la FIFA organizó en el gigante americano su primera edición del Mundial de Clubes ampliado en el pasado verano boreal.
También prevé entregarle la sede de la Copa del Mundo femenina de 2031, que Estados Unidos organizaría junto a México y Costa Rica.
Cuatro días después de ganar la Copa Libertadores, Flamengo puede hacer el doblete y proclamarse campeón del Brasileirão por octava vez en su historia si gana este miércoles en el Maracaná al Ceará, en la penúltima jornada del campeonato.
Al Fla le bastaría también un empate o una derrota de su perseguidor Palmeiras en casa del Atlético Mineiro, en un partido que se disputará a la misma hora, para ganar su primera liga en cinco años.
A falta de dos partidos, el club más popular de Brasil, que dirige Filipe Luís, cuenta con una ventaja de cinco puntos sobre el Verdão, su víctima en la final continental del sábado en Lima (1-0).
Todavía con la resaca por el récord brasileño de cuatro Libertadores ganadas y la multitudinaria celebración en las calles de Rio de Janeiro el domingo, los rubro-negros se preparan para igualar la gesta de 2019, cuando con Filipe Luís en el campo consiguieron el doblete por primera vez.
El Mengão tiene su octavo trofeo de liga a una caricia, pues recibirá a un equipo que lucha por evitar el descenso.
- Duelo de subcampeones -
Tras un buen inicio de Brasileirão, el Ceará (14°) del paraguayo Antonio Galeano llega al final del torneo con la menor distancia respecto a la zona de descenso en todo el año (dos puntos) y está obligado a puntuar si no quiere jugarse la permanencia en la última jornada, el fin de semana.
Aunque los focos de la 37ª jornada estarán fijados en el Maracaná, Palmeiras se jugará sus restos en Belo Horizonte ante Mineiro (13°), en un duelo entre los dos perdedores de las finales de la Libertadores y la Copa Sudamericana.
Tras sumar dos de los últimos 15 puntos en juego, el Verdão de los paraguayos Gustavo Gómez y Ramón Sosa perdió el liderato y prácticamente entregó el título al Flamengo, su gran rival de los últimos años.
Pero las cuentas para quedarse con la estrella no son fáciles: el club de Sao Paulo necesita ganar los dos partidos restantes y esperar dos derrotas del Fla.
Racing consiguió doblegar a Tigre en penales (4-2), tras empatar 0-0 en 120 minutos, y jugará contra Boca Juniors en las semifinales del torneo Clausura del fútbol argentino.
Anoche, en un desenlace dramático, la Academia mereció largamente quedarse con la victoria en el tiempo regular, pero debió esperar a un desempate desde el punto blanco para conquistar el billete a la ronda de los cuatro mejores del campeonato, donde deberá visitar al Xeneize en La Bombonera.
Las emociones fueron de menos a más, en un partido dominado por Racing con hasta 70% de la posesión, pero que tiene a su artillero Adrián "Maravilla" Martínez con la pólvora mojada, sin anotar hace nueve partidos.
El desenlace fue accidentado, con las expulsiones de Ramón Arias (90+5’) en Tigre y de Gastón Martirena (100’) y Santiago Sosa (117’) en Racing.
Por más que buscó hasta el final, Racing no encontró la llave del gol y la definición se extendió a los penales, la primera que se produce en este torneo luego de ocho series de octavos y tres de cuartos.
Racing acertó todos sus disparos en los pies de Martínez, Adrián Fernández, Gabriel Rojas y Agustín García Basso.
En el arco de la Academia, Cambeses se lució al atajar los remates de Tomás Cardona y Joaquín Laso, mientras que por Tigre sólo convirtieron Diego Sosa y Julián López.
Por su lado, el paraguayo Richard Sánchez estuvo en el banquillo de Racing, pero no ingresó.
En un cierre de campeonato más que atractivo, Boca y Racing animarán un clásico crucial en busca de la final, mientras que por el otro lado de la llave se jugará el derbi de la ciudad de La Plata, a cargo de los archirrivales Estudiantes y Gimnasia y Esgrima.