El veterano técnico brasileño, Abel Braga, quien fue blanco de críticas por soltar comentarios homofóbicos en su primera declaración como entrenador del Internacional de Porto Alegre, sorprendió a todos al aparecer en el BID (sistema de registro de la Confederación Brasileña de Fútbol) con una camiseta rosa.
Braga, de 73 años, fue presentado el domingo como DT del Inter, que cayó a zona de descenso en el Brasileirão a falta de dos jornadas para el final.
Pero en su primera rueda de prensa dejó servida la controversia cuando evocó una conversación con los jugadores y dirigentes sobre el color de una camiseta del Colorado.
"Dije 'No quiero que mi equipo entrene con camisetas rosas, parece equipo de maricones'", recordó el entrenador en diálogo con los periodistas.
La camisa especial fue lanzada por el Inter en octubre por el mes de la concienciación sobre el cáncer de mama. Consultado sobre sus declaraciones, el entrenador dijo que su intención fue "relajar" al equipo. "Quiero hombres fuertes", agregó.
Tras la conferencia de prensa, el entrenador brasileño se disculpó: "Reconozco que no hice un buen comentario sobre el color rosa durante mi conferencia de prensa. Antes de que esto se propague, pido disculpas", escribió en su cuenta de Instagram.
"Los colores no definen géneros. Lo que define es el carácter", añadió Braga, el técnico que más veces ha dirigido al Colorado, con 340 partidos.
Durante un entrenamiento este lunes, los jugadores portaban la segunda camiseta del equipo -blanca con rojo-. Encima, algunos usaban chaleco rosado.
El Inter no respondió oportunamente a las consultas de la AFP.
El episodio, que repercutió en los medios y las redes sociales, empañó el inicio de la que será la octava etapa de Abel Braga en el Colorado, en el que ganó las mayores títulos del club, el Mundial de Clubes y la Copa Libertadores de 2006.
Tras las declaraciones del timonel, Gremio, eterno rival del Inter, redujo el lunes el precio de sus camisetas rosadas, para que "todos los tricolores vistan el color que quieran, con orgullo".
La llegada de Braga al club de Porto Alegre ocurre tras la destitución del argentino Ramón Díaz por una derrota 5-1 ante Vasco da Gama.
La estrepitosa caída del viernes por la 36ª fecha, sumada a las victorias de Santos y Vitória, dejó al Colorado en zona de descenso.
A dos jornadas de acabar el campeonato, el equipo de Porto Alegre suma 41 puntos, los mismos que el Santos de Neymar, aunque con peor saldo de goles, y uno menos que el Vitória.
La Casa Blanca confirmó el lunes que el presidente estadounidense, Donald Trump, asistirá a la ceremonia del sorteo del Mundial de fútbol de 2026 el viernes en Washington.
La máxima cita del balompié de 2026 será la primera en celebrarse en tres países y Trump ha dado mucha importancia al hecho de que tenga lugar durante su segunda presidencia.
Estados Unidos será coanfitrión del torneo junto con Canadá y México justo el año en que celebrará su aniversario 250 de independencia.
El sorteo de la primera Copa del Mundo de 48 selecciones se realizará en la sede del prestigioso instituto cultural Kennedy Center, que el mandatario estadounidense busca transformar por considerarlo demasiado progresista.
La ceremonia comenzará a las 14:00 de nuestro país y contará con la presencia de directivos y entrenadores de las selecciones clasificadas.
Estados Unidos fue nombrado coanfitrión de la Copa del Mundo en 2018, durante el primer mandato de Trump, que perdió las elecciones de 2020 frente a Joe Biden, aunque ganó un segundo periodo el año pasado.
Pero este gran espectáculo deportivo no ha escapado a la agitación política provocada por la postura inflexible de Trump en una serie de cuestiones.
El mandatario republicano ha planteado la posibilidad de trasladar los partidos de algunas ciudades estadounidenses anfitrionas, gobernadas por la oposición demócrata, en medio de una campaña contra lo que él denomina delincuencia e inmigración ilegal.
Trump, de 79 años, es amigo y un aliado estrecho del jefe de la FIFA, Gianni Infantino, en la campaña para que los estadounidenses se enamoren de una vez por todas del "soccer".
Con ese propósito, además de la cita mundialista de 2026, la FIFA organizó en el gigante americano su primera edición del Mundial de Clubes ampliado en el pasado verano boreal.
También prevé entregarle la sede de la Copa del Mundo femenina de 2031, que Estados Unidos organizaría junto a México y Costa Rica.
Cuatro días después de ganar la Copa Libertadores, Flamengo puede hacer el doblete y proclamarse campeón del Brasileirão por octava vez en su historia si gana este miércoles en el Maracaná al Ceará, en la penúltima jornada del campeonato.
Al Fla le bastaría también un empate o una derrota de su perseguidor Palmeiras en casa del Atlético Mineiro, en un partido que se disputará a la misma hora, para ganar su primera liga en cinco años.
A falta de dos partidos, el club más popular de Brasil, que dirige Filipe Luís, cuenta con una ventaja de cinco puntos sobre el Verdão, su víctima en la final continental del sábado en Lima (1-0).
Todavía con la resaca por el récord brasileño de cuatro Libertadores ganadas y la multitudinaria celebración en las calles de Rio de Janeiro el domingo, los rubro-negros se preparan para igualar la gesta de 2019, cuando con Filipe Luís en el campo consiguieron el doblete por primera vez.
El Mengão tiene su octavo trofeo de liga a una caricia, pues recibirá a un equipo que lucha por evitar el descenso.
- Duelo de subcampeones -
Tras un buen inicio de Brasileirão, el Ceará (14°) del paraguayo Antonio Galeano llega al final del torneo con la menor distancia respecto a la zona de descenso en todo el año (dos puntos) y está obligado a puntuar si no quiere jugarse la permanencia en la última jornada, el fin de semana.
Aunque los focos de la 37ª jornada estarán fijados en el Maracaná, Palmeiras se jugará sus restos en Belo Horizonte ante Mineiro (13°), en un duelo entre los dos perdedores de las finales de la Libertadores y la Copa Sudamericana.
Tras sumar dos de los últimos 15 puntos en juego, el Verdão de los paraguayos Gustavo Gómez y Ramón Sosa perdió el liderato y prácticamente entregó el título al Flamengo, su gran rival de los últimos años.
Pero las cuentas para quedarse con la estrella no son fáciles: el club de Sao Paulo necesita ganar los dos partidos restantes y esperar dos derrotas del Fla.