Los dos mejores tenistas de la actualidad, Carlos Alcaraz y Jannik Sinner, aseguraron este viernes que están dispuestos a unir fuerzas para jugar en dobles "al menos una vez", aseguró el italiano en Corea del Sur, donde el sábado disputará un partido de exhibición contra su rival español.
Preguntados ambos por la posibilidad de jugar juntos en la conferencia de prensa previa al duelo de exhibición, preparatorio para el Abierto de Australia, los vencedores de los últimos ocho Grand Slams no cerraron la puerta a que pueda ocurrir en el futuro.
"Creo que sería divertido compartir la pista de manera diferente, jugando del mismo lado, al menos por una vez", opinó Sinner, que intentará a finales de enero conquistar un tercer título consecutivo en el Abierto de Australia.
"Por supuesto, el calendario" es denso "y estamos tan centrados en el individual que es muy difícil" encontrar tiempo para disputar un partido de dobles así, añadió.
No obstante, el actual N.2 del ranking advirtió: "Cuando llegas lejos en un torneo individual y después tienes que jugar dobles, no puedes recuperarte correctamente".
"Pero si es para un solo torneo, sería formidable. Vamos a hablarlo quizá este año, si nos sentimos bien en algún momento, o el año que viene", insistió Sinner.
Alcaraz, por su parte, admitió que la idea de jugar junto a su gran rival se le ha pasado "una o dos veces" por la cabeza.
"Sería divertido materializarla al menos una vez", añadió un Alcaraz que ya tiene incluso planificada su manera de jugar: él se encargaría de la derecha y Sinner jugaría con el revés.
Para el N.º 1 mundial, que al igual que Sinner no disputará ningún torneo de preparación antes del Abierto de Australia (18 de enero-1 de febrero), la exhibición del sábado es "una excelente manera de prepararse" para el único torneo de Grand Slam que aún falta en su palmarés.
"Venir aquí durante dos o tres días, seguir preparándome para la temporada que comienza, ha sido una gran idea", valoró Alcaraz, que en diciembre anunció su separación con Juan Carlos Ferrero, el entrenador que lo llevó a la élite.
El tenista australiano Nick Kyrgios descartó este viernes jugar sencillos en el Abierto de Australia, y se enfocará únicamente en dobles, por considerar los partidos a cinco sets como "otra dimensión".
Finalista de Wimbledon 2022, Kyrgios regresó esta semana al Brisbane International luego de tres años plagados de lesiones, y perdió en la primera ronda 6-3 y 6-4 ante el estadounidense Aleksandar Kovacevic.
Pese a que está invitado para jugar el Grand Slam de su ciudad natal, que comienza en Melbourne Park el 18 de enero, el jugador australiano reconoció no estar listo para jugar sencillos.
"Tras unas buenas conversaciones con TA (Tennis Australia), he decidido enfocarme en los dobles para el Abierto de Australia de este año", publicó en Instagram.
"Estoy en forma y de vuelta en la pista, pero los partidos a cinco sets son otra dimensión y aún no estoy listo para llegar hasta ese punto".
Luego de la derrota ante Kovacevic, su primer partido individual en el ATP Tour desde marzo del año pasado, reconoció que nunca volvería a ser el jugador que fue.
Tras alcanzar el puesto 13 en 2016, el australiano de 30 años cayó hasta el 670 del ranking actual.
"Este torneo lo es todo para mí, pero prefiero cederle mi puesto a alguien que esté listo para aprovechar su momento", añadió Kyrgios sobre el Abierto de Australia.
"Todo es cuestión de preparación y volveré el año que viene con muchas ganas de competir. Nos vemos allí".
Kyrgios jugará dobles con su compatriota australiano Thanasi Kokkinakis, pero antes tendrá otra prueba en sencillos en el Kooyong Classic de Melbourne, que comienza el martes.
AFP.
Después de 13 derrotas consecutivas, los Indiana Pacers levantaron la cabeza con un ajustado triunfo 114-112 en la cancha de los Charlotte Hornets, que colaboraron con un último minuto catastrófico.
Los Pacers, vigentes subcampeones de la NBA, se presentaron anoche en Charlotte cuando se cumplía exactamente un mes de su última victoria.
Desde aquel triunfo el 8 de diciembre ante Sacramento, Indiana empezó un pronunciado descenso hasta superar su anterior récord perdedor de 12 derrotas seguidas.
La espiral negativa de los Pacers, que sólo siete meses antes jugaron las Finales ante los Thunder, concluyó este jueves en un duelo de emocionante final en Charlotte, donde Pascal Siakam logró 30 puntos y 14 rebotes y el base suplente T.J. McConnell firmó 23 puntos y 8 asistencias.
Los Hornets desaprovecharon el ejercicio de redención de su estrella, LaMelo Ball, quien sorprendentemente fue relegado al banco por primera vez en seis años.
El base respondió a esta decisión con una furiosa primera mitad en la que anotó 22 puntos en sólo 13 minutos en pista, incluido un espectacular triple lanzado a una pierna sobre la bocina del primer cuarto.
Ball, que terminó con 33 puntos y 8 asistencias, redujo el ritmo en la segunda mitad, en la que el alero Brandon Miller (6 puntos) fue expulsado por dos faltas técnicas.
Con un tiro libre de Moussa Diabaté, Charlotte se adelantó 112-109 a falta de un minuto y medio y tuvo una posesión para sentenciar el partido pero Ball se equivocó al intentar un alley-oop con el propio pívot francés.
McConnell anotó un tiro en suspensión y, tras otra canasta de Siakam que puso por delante a Indiana, robó la pelota cuando Charlotte servía de fondo a nueve segundos del final.
Este resultado permitió también que Rick Carlisle se convirtiera en el undécimo entrenador en llegar a 1.000 victorias en la NBA.
AFP.